Las flores
Factor fundamental y elemento distintivo de la Batalla, las flores deben cubrir la mayor parte de la superficie de las carrozas, siendo la técnica de "clavado" y la armonía en la disposición de los colores elementos importantes en la valoración final de las alegorías. Originalmente usadas margaritas y crisantemos, se utilizan en la actualidad dalias, claveles y clavelones chinos, a los que recientemente se ha añadido la margarita teñida.
El arduo proceso de lograr las flores comienza en el mes de Octubre, Noviembre y Diciembre, cuando se extraen de la tierra los bulbos de las dalias, se clasifican y se almacenan para su buena conservación hasta que sean de nuevo plantadas en el mes de mayo.

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Trasplantando el clavel a mediados de junio

Después, durante los meses de Marzo y Abril, se preparan los semilleros del clavel y de la margarita, los cuales serán  trasplantados a mediados de Junio. En este mismo periodo también se acondicionan los terrenos destinados a cultivar las flores.

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Vista de una de las muchas plantaciones que son destinadas a la obtención de flor para cubrir las carrozas

La plantación se lleva a cabo durante el mes de Mayo en el caso de las dalias y en Junio para los claveles y las margaritas. A continuación y a lo largo de todo el verano se efectúan las labores de sayo y el resayo de las plantas así como su constante riego y demás cuidados como abonar, limpiar o sulfatar la plantación , logrando de esta manera que lleguen en perfectas condiciones al momento de su recolección los días previos a la fiesta.
Llegan los dos días previos a la fiesta y cientos de colaboradores y vecinos de Laredo se implican en los trabajos que se realizan estos días con el único objetivo de  “vestir la carroza” a tiempo para el desfile. El trabajo comienza el miércoles con el arrancado del clavel, su selección por tamaño y color y la colocación  de las puntas con las que se clavará a la carroza. Esta misma operación se repetirá el jueves para las dalias.
El clavado de la flor se lleva a cabo de manera prácticamente ininterrumpida desde el miércoles al viernes, días en los que se viven los momentos de mayor intensidad de todo el proceso de creación de la carroza, en los que todo el pueblo arrima el hombro para culminar con éxito el trabajo de todo un año.