Las carrozas
Corazón y razón de ser de la Batalla, las carrozas, aunque conservando su concepto original, han experimentado una evidente evolución desde los comienzos de la fiesta: estilística, volumétrica, técnica, material… Los simples objetos decorados sobre pequeñas plataformas móviles arrastradas por animales de las primeras ediciones dieron paso, en los años anteriores a la Guerra Civil, a composiciones alegóricas de mayor volumen, complejidad y ornamentación floral.
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“El cuerno de la abundancia”, 2º premio en 1913. |
Tras la contienda, y en el opresivo ambiente moral y cultural de posguerra, la Batalla perdió parte de su carácter festivo, laico y carnavalesco, compensado por un mayor esfuerzo artístico a la hora de diseñar, confeccionar y rematar las carrozas. El incremento en el tamaño y la complejidad de las creaciones redundará en un descenso en el número de alegorías presentes en el desfile (de las cuarenta o más que participaban en el período de entreguerras, se pasa, a partir de los años 50, a unas quince carrozas como media), ganando éstas en grandeza y majestuosidad.
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Carroza “Romanticismo”, ganadora en la edición de 1959 |
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Evolución que se verá potenciada por el progreso experimentado en herramientas y materiales constructivos. La introducción, en los años 70, del corcho sintético en sustitución de madera y escayola, posibilitará la confección de figuras mucho más grandes y complejas, constituyendo auténticas esculturas cubiertas de flores. Como culminación de ese proceso evolutivo, las décadas finales del siglo XX fueron testigo de las más grandiosas, innovadoras y a la vez delicadas creaciones de la Batalla, derivando en duras pugnas por el podio, difícil y polémicamente resueltas por los jurados.
Los comienzos del presente siglo, en los que a la actividad de los carrocistas veteranos ha venido a sumarse savia nueva, constituyen una fase de transición en la que se están planteando los caminos por los que habrá de transitar una fiesta siempre en evolución pero siempre fiel a sí misma.
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“Lujos de poder”, obtuvo un 2º premio en 1990. |
Fuente: Wikipedia |